Domingo, 04 Diciembre 2011 00:00

LOS REYES DEL OTOÑO: EL COLOR DEL PODER, ROBLES EN OTOÑO

El todopoderoso roble... desde los druidas hasta la cultura del vino.

"

Son muchas las especies que forman la familia del roble, por eso el color de las hojas depende de cada género y abarcan todos los tonos característicos de la estación: desde el amarillo hasta el rojizo, pasando por las gamas de anaranjados y marrones.

Es un ejemplar sumamente importante en la mitología nórdica, tal y como señalamos en el reportaje del ‘Bosque de las olas’. Los druidas lo consideraban divino, era el árbol supremo, representante de los mayores valores del ser humano entre los que destacaba la valentía, el esfuerzo y la inteligencia. Para este pueblo, dirigirse al roble era también comunicarse con Thor. La palabra druida proviene de daer, que significa roble por lo que  no es de extrañar que estos sacerdotes  dedicaran jornadas enteras a interpretar el susurro de las hojas de su árbol más venerado para descifrar mensajes sagrados.

Los griegos unieron al roble más significados, tales como poder y fuerza, cuya referencia es la dureza de su madera. El imperio romano utilizaba el término robur para designar a esta especie y a cualquier tipo de madera de gran solidez, de ahí, que una vez más el botánico sueco Carlos Linneo especificara para esta especie el mismo vocablo. 

Saltando a otra cultura pero centrándonos también en la fortaleza del tronco, la Biblia nos cuenta que el Arca de Noé estaba construida de madera de roble.

En general, para las primeras civilizaciones era la materia principal en ebanistería, carpintería y construcción. Hoy en día la seguimos encontrando en chapados, decoración y parquet.Sus aplicaciones medicinales eran muy numerosas.

En esta especie los taninos son frecuentes en las hojas, corteza y agallas por lo que su poder como astringente destaca de otras especies y sus usos se aplicaban para faringitis, varices y afecciones del aparato digestivo.

Si nos centramos en utilidades industriales, su madera es un material básico para la construcción naval, actualmente sobre todo en pesqueros, de donde se aprovecha su resistencia a la humedad y a la inmersión permanente. Durante varios siglos, también se recurrió a ella para las traviesas de los ferrocarriles debido a su gran resistencia a la intemperie, golpes y vibraciones. También la encontramos en fusiles, escopetas y pistolas.

Por supuesto, su uso se ha convertido en obligatorio para el reposo de cualquier vino de calidad que se precie. Desde antaño se utilizaban los toneles de roble para el transporte de mercancías en general, ya que se pueden encontrar reseñas de ellos en algunos escritos del historiador latino Plinio el Viejo, que hacen referencia a los Celtas como el primer pueblo en utilizarlos. Francia fue la nación en comenzar a fabricarlos con una capacidad de 225 litros, que después se ha estandarizado, ya que es la medida que más favorece a la impregnación de la madera en el sabor y el aroma de los vinos. Por ejemplo, en La Rioja este tamaño es obligatorio, y así se determina los tiempos de crianza que denominan los diferentes tipos, ya sea Crianza, Reserva o Gran Reserva. Aunque los toneles de roble, se siguen utilizando para trasportar otros productos debido a características como resistencia a la filtración y al desarrollo microbiano, lo que les hace más higiénicos.

Otra contribución de este árbol a las costumbres de nuestros días es el muérdago. Una vez más los druidas tienen mucho que ver, ya que ellos eran los únicos que podían recogerlo con la hoz característica. En realidad el muérdago es un parásito que se alimenta de la savia, pero a efectos visuales, cuando al roble ya no le quedan hojas, podemos observar cómo el muérdagos sigue ahí, interpretado en la antigüedad como la vida se abría paso a través de la muerte.La tradición de besarse debajo de las hojas del muérdago, proviene también del pueblo, que lo utilizaban como remedio para la infertilidad de animales. Otros poderes que se le atribuía era abrir puertas, que observamos en la leyenda de Eneas cuando se encuentra frente a las puertas del infierno. Es símbolo del sol, el fuego y el rayo ya que en algunas tradiciones se aplica el origen del muérdago a la encarnación de un rayo caído sobre el roble.

Hojas amarillas, anaranjadas o rojizas son las que podemos ver en este árbol que posee una de las familias más extensas en lo que a variedades se refiere. Pero en general, todas tienen una característica común y es la facultad de la hoja de mantenerse en la rama a pesar de que esté seca, construyendo árboles que parecen hechos de papel.El roble y su nobleza, el sugerente y embriagador liquidámbar y el hospitalario abedul son tres de las especies que de más destacan en el otoño y que además han acompañado al hombre en el paso de los siglos, de sus creencias y sus costumbres hasta nuestros días. Ahora depende de cada uno, salir a pasear y descubrirlos en nuestros parques y calles.

"
Leído 1913 veces

Asociación Española de Parques y Jardines Públicos

Dirección : C/ Madrid s/n, esquina calle Río-Humera. Pozuelo de Alarcón - 28223

Teléfono: +34 917990394 / +34 917375975
Email: secretaria@aepjp.es

ministerioIndustriaAvanza280x80

femp blanco TH150

Biodiversidad

SmartCity65

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. More details…